lunes, 30 de septiembre de 2013

Gracias.

Mañana mis compañeras y compañeros iniciamos una nueva etapa laboral, obligados por esta maldita crisis que todo azota y que no quiere terminar.
Hoy nos hemos dicho un hasta pronto, no un adiós, pues haremos seguro por vernos. Pero tristes, no tanto por lo que nos espera, que honestamente no es un cambio que nos apetezca a ninguno, sino porque  vamos a echarnos de menos.
Hemos compartido muchas y variadas situaciones: nervios presiones, indignación, pero también buen rollo, risas y sueños en voz alta. Hemos remado juntos casi siempre a contracorriente y a pesar de nuestras diferencias, que las hay como no puede ser de otro modo, nos hemos mantenido unidos.
Así que sí, os echaré de menos y confió en que el destino vuelva a reunirnos a todos. No necesito dar nombres, sabéis quienes sois. Y por cierto, aprovecho para agradeceros el cariño y respeto que siempre me habéis profesado.
Me llevo una saca de buenos recuerdos y sonrisas que nadie ha logrado empañar. Ni quienes se han empeñado en ello.
Por cierto, también quedan personas maravillosas que han demostrado ser estupendas y que aún con mejor suerte, han demostrado su apoyo y cariño. Y nada reconforta tanto como la buena gente.
Hasta siempre y buena suerte.

lunes, 8 de abril de 2013

Sangre nueva.

Decía John Lennon que la vida es aquello que te va pasando mientras te empeñas en hacer otros planes.

Absoluta verdad y yo no soy ajeno a ello. Pero mientras uno se va adaptando a lo que la vida te va reservando caprichosamente, y últimamente se muestra ciertamente maleducada y consentida, uno, decía, debe agarrarse a aquellos pocos pilares que aún quedan en pié para no caerse el suelo.

Estoy finalizando un periodo de vacaciones más que necesarias. Vitales diría yo para conseguir llegar al verano conservando la poca cordura que me queda. Aún queda mucho año y muchas las cosas que me deparan. Pero estas vacaciones no hubiesen sido las mismas sin mis amigos. 

Ellos siempre están cuando les necesito y saben que últimamente les necesito en demasía. Así que desde este pequeño balcón me asomo de nuevo para darles las gracias y decirles lo bien que me hacen sentir y me hacen disfrutar. Mis gorditos, mis sevillanos, mi galleguita, mis pamplonicas, mis vecinos (que siempre serán mis vecinos)...

Pero al carro de los queridos se han ido incorporando en los últimos tiempos personas maravillosas que me van acompañando en esta senda del aprendizaje que es la vida con su cariño, su sabiduría y su comprensión. Oscar, Borja, Iván, Rodney, David, Héctor. Por supuesto todos ellos girando en torno a nuestro gran Rubén, nuestro patriarca y el mejor embajador de la amistad de la buena que se pueda encontrar, capaz de impregnar cualquier situación de buenas vibraciones y alejar a los espíritus malignos perturbadores del 'karma'.

Pero me vaís a perdonar que en esta ocasión mencione con especial cariño a mi artista favorito, vasquito él, de Vitoria para más señas, sensible, que no sensiblero, culto, simpático y siempre atento, mi Héctor, todo un hallazgo en este mundo complejo de mentiras y egoismos, que en poco tiempo me ha demostrado lo que es la buena gente de los piés a la cabeza y viceversa y un Amigo leal en toda regla. 

Así que como se dice en la gran obra maestra 'Casablanca', 'Creo que este es el principio de una gran amistad.' Así lo deseo. Y estoy seguro que aunque nos empeñemos en hacer otros planes, la vida nos mantendrá unidos por muchos años.


lunes, 18 de marzo de 2013

¡Felicidades!

Muchas felicidades mamá. Ya 68, una edad respetable. Pero muy bien llevados y madre joven, que con tu edad tener dos hijos de 40 y 44 es para presumir, así que se puede decir aunque sea descortés.

Han cambiado mucho las cosas en estos tiempos, es verdad, pero a pesar de ello siempre habrá motivos para celebrar, para reunirse a comer y disfrutar de los amigos, esa parte fundamental y esencial que ayudan a que la vida sea un paseo maravilloso a pesar de todos los pesares, y a que sea menos empinado cuando de maravilloso no tiene nada.

Y ya sé, ya sé que te regaño mucho por un montón de cosas, pero los papeles tornan y el proteccionismo también. Supongo que eso es ley de vida. Así qué todo lo que me has regañado a mí durante años ahora me toca a mí. Aunque obviamente el cariño es siempre quién lo provoca y el temor de que pueda ocurrir algo malo a quienes queremos. Quizá los hijos nos volvemos un poco padres con los padres aunque los padres nunca dejéis de serlo con los hijos. Así son las cosas.

Hoy hemos disfrutado con Marisa, Mari Carmen y Jose y hemos aparcado los sinsabores en la medida de lo posible, convirtiendo la tristeza de las pérdidas en maravillosos recuerdos. Es una satisfacción y tranquilidad saber que estás rodeada de gente que te quiere y te cuida y está pendiente de tí. Y es un placer compartir con ellos los momentos importantes como el de hoy.

Tu obligación hoy es esforzarte por hacer que estos 365 días venideros sean lo mejor posible, disfrutando, riendo y compartiendo con ellos. Ya sé que a veces las circunstancias nos quitan las ganas, pero luchar es nuestro deber y a fín de cuentas, la buena disposición siempre ayudará más y dado que no podemos evitar lo inevitable, al menos afrontémoslo con el mejor de los ánimos.

Así que lo dicho, sé feliz y cuídate mucho.

Te quiero.

sábado, 16 de febrero de 2013

Carta abierta.

Te conozco desde hace 40 años. Siempre fuiste independiente, incluso en los juegos, y muy simpático y hábil en las relaciones sociales. También algo chuleta, quizá por esos genes de 'gato' que tenemos. Más de una vez tuve que separarte en alguna bronca en el recreo y en cierta ocasión, seguro que lo recuerdas, saliste corriendo tras el que te robó el cubo de rubik en la parada del autobús, a la salida del cole, a pesar de sacarte años y centímetros, y tuve que pararte cogiéndote del pescuezo. 

Siempre diferentes, siempre opuestos y discrepantes, nos ha mantenido unidos el lema del respeto. Siempre hemos respetado las decisiones del otro aún cuando no las entendamos. Fuiste el primero a quién confesé mi homosexualidad, hace ya media vida. Y en los tiempos más recientes, tiempos difíciles por cierto, nos hemos mantenido unidos en la toma de decisiones, no menos difíciles.



Hoy utilizo esta ventana para recordarte lo mucho que te quiero. Y decirte lo que quizá no te he sabido hacer saber de otro modo. 

Siento una gran admiración por tí. Fundamentalmente por tu espíritu luchador. Estudiaste tu carrera mientras trabajabas y diste el giro a tu vida laboral que deseabas darle. Tras muchas horas y meses y años de sacrificio. Y ante la mala fortuna, por llamarlo de algún modo, que llamó a tu puerta hace años, plantaste cara con valor y decisión. Eres un peleón. Y estoy seguro que siempre lo serás. 

Y todo ello me hace admirarte y sentirme orgulloso.

Y no hace falta decirlo, ya lo sé, pero necesito hacerlo. No sólo cuentas conmigo, como siempre, sino que seguiré apoyando tus decisiones.


jueves, 14 de febrero de 2013

San Valentín

Amar es pensar en tí, soñar contigo, desvelarme por tí. Es echarte de menos cuando no estás a mi lado y mirarte a los ojos cuando me sonrien. Vibrar cuando me llamas, porque sé que estás pensando en mí y mandarte muñecos con corazones al móvil. Es preocuparme por tus problemas, porque son los míos, y compartir tus alegrías. Ser tu amante, tu amigo, tu confidente. Preguntarte como ha ido el día, escuchar en el coche esa música que tanto detesto y ver esa película que nunca entenderé como te puede gustar, acurrucados bajo la manta en el sofá. Cuidarte cuando enfermas, prepararte esa cena que tanto te gusta, abrazarte mientras duermes. Compartir nuestras vidas sin que nada más importe, saber que estamos ahí pase lo que pase y que nadie podrá con nosotros. Aguantarme los lunes matutinos y mis primitivos gruñidos por las pequeñeces cotidianas. Ralentizarse el tiempo mientras hacemos el amor y olvidar los problemas cuando paseamos de la mano. Imaginarme envejecer a tu lado es el mejor de los sueños, aunque pase lo que pase, no importa. Hoy es hoy y el mañana no existe. Quererte es la mayor de las fortunas y sin duda, el mejor de los regalos. Y correr el riesgo de perderte la mejor de mis decisiones.

¿Quién necesita un día de San Valentín? Todos los días deberían serlo.


domingo, 3 de febrero de 2013

Naciendo...

Hoy nace un nuevo blog tan modesto como el anterior. No pretendo abandonar El paraíso de los cínicos. Pero cometí el error de mezclar cuestiones personales con pensamientos ideológicos. Y creo que una cosa enmarrona la otra.

Así que he decidido abrir este nuevo blog, en el que escribiré sobre cuestiones más personales, más intimas, más sentimentales, donde la política y su basura no tengan cabida  y no puedan enturbiar otro tipo de pensamientos.

La política, religión, sociedad y demás, que me interesan, me gustan y sobre las que seguiré escribiendo, quedarán ubicada en mi antiguo blog. Además, su título es mucho más apropiado.

Besos a tod@s.